jueves, 4 de septiembre de 2008

CONSERVACIÓN - SEGURIDAD

Además de contar con unas instalaciones y un mobiliario adecuado, el archivo debe adoptar las medidas de seguridad necesarias para controlar cuantos factores representan un riesgo para la documentación.
a. Aparatos de control climático:
Temperatura y humedad someten al soporte a fuertes tensiones de contracción y dilatación por lo que debilitan el papel volviéndolo quebradizo. Este sistema, junto con las paredes de doble pantalla, permite al Archivo prevenir los posibles daños que un exceso de humedad en el ambiente podría ocasionar (aparición de hongos, mohos…).
b. Rayos ultravioleta
El Archivo también ha sido acondicionado para proteger la documentación de los rayos ultravioleta. Con ello se evita la exposición directa de los documentos a la luz solar que podría amarillear el papel, decolorar las tintas y volverlo quebradizo.
c. Medidas anti-incendio:




El Archivo debe estar dotado de un sistema automático de detección de incendios y de puertas cortafuegos. Deben haber extintores portátiles disponibles en todas las salas del archivo y un dispositivo automático de extinción.


d. Digitalización
Uno de los principales objetivos del proceso de digitalización de la documentación del Archivo es su conservación. Día a día los documentos se ven sometidos a muchas agresiones externas, entre ellas a la manipulación indebida de los mismos. Con el proceso de digitalización se pretende hacer más perdurable la documentación evitando su consulta directa.
e. Medidas de Seguridad



A lo largo de los años, los documentos del Archivo han sido objeto de hurto y vandalismo. El depósito del archivo debe ser dotado de un sistema antirrobo y cámaras de circuito cerrado estratégicamente situadas. Con ello se pretende prevenir posibles incidentes que, poco a poco, van destruyendo el patrimonio histórico documental.

martes, 2 de septiembre de 2008

7.4.2 Restauración Documental

Restauración es:

“...la recuperación de la integridad física y funcional del documento, gracias a la corrección de las alteraciones que ha sufrido”.

Este concepto centra su atención en todas aquellas tareas que tienen por fin, intervenir directamente el documento con el objeto de devolverle su integridad física, aunque no precisamente original. En vista de que la intervención se lleva a cabo sobre el soporte del documento, la persona responsable de hacer el trabajo debe tener el cuidado de respetar tanto su valor físico como el valor funcional (intelectual).
Por ende, el tratamiento que se le dé al documento (paso que en el mejor de los casos debe evitarse) entraña cuidados especiales para no alterar su composición estructural y la información consignada en él. Es, por tanto, un compromiso ético e histórico.
LA RESTAURACIÓN ES EL RESULTADO DE LA INEFICACIA O AUSENCIA DE POLÍTICAS Y PROGRAMAS DE CONSERVACIÓN PREVENTIVA.

Existen dos formas para la restauración de documentos:

v Mecánica: a través de máquinas especiales.
v Manual: la restauración se realiza a mano.
7.4.2.1 Restauración Mecánica

Cuando las condiciones del documento lo requieren se deben aplicar tratamientos de restauración encaminados a devolver la funcionalidad del documento manteniendo sus valores históricos y codicológicos.
Todas las restauraciones están precedidas por un intenso trabajo de análisis de la naturaleza y estado de los materiales que componen la obra, para determinar las causas de degradación y poder establecer los diversos procesos curativos que se deban aplicar según sea el caso.
Un equipo técnico muy cualificado y con alta sensibilidad, así como un laboratorio perfectamente equipado aseguran la alta calidad de los tratamientos necesarios para cada caso:

v Restauración de Documentos en papel:
El papel es el soporte más utilizado en nuestra historia cultural y uno de los más frágiles y que mayores problemas de conservación y restauración presenta.
La gran diversidad de papeles y medios utilizados para transmitir información sobre ellos hace imprescindible un profundo estudio de la naturaleza de cada documento y de las causas y efectos de la degradación que presente.
Los tratamientos que se aplican comprenden la limpieza, alisado, eliminación de manchas y elementos extraños, lavado, desacidificación, reintegración, consolidación y laminación.



v Restauración de Documentos sobre pergaminos:
El pergamino es un material muy especial, que ha sido ampliamente utilizado para la difusión de textos e imágenes. Los tratamientos de conservación y restauración aplicados son específicos para este soporte y comprenden la limpieza, hidratación, alisado, unión de roturas y reintegración de faltas.

v Restauración en Encuadernaciones:

Se reproducen los estilos artísticos y técnicas tradicionales de encuadernación para la recuperación de encuadernaciones con tapas de madera o cartón, revestidas con piel, pergamino, tela o papel. Se fabrican papeles jaspeados adecuados a la época de cada libro. Además se incluyen materiales de calidad de archivo y fácilmente reversibles aplicados mediante técnicas no agresivas para el original.












7.4.2.2 Restauración Manual

El responsable del archivo contando con la asesoría del Archivo General de la Nación cruza la información respectiva de las tablas de retención con el diagnóstico y determinará conjuntamente las prioridades de intervención en primeros auxilios.

GUÍA PRÁCTICA DE PRIMEROS AUXILIOS DE DOCUMENTOS

v Limpieza mecánica superficial

El primer paso es verificar la resistencia físico-mecánica del soporte, para ello se debe realizar una inspección visual y evaluación de cambios mínimos de color. Al tacto determinar la flexibilidad o resequedad y establecer la intensidad y cobertura de sus deterioros físicos (roturas, rasgaduras, abrasiones etc.).

- Retirar los elementos metálicos presentes; ganchos, clips, legajadores, etc.
- Con el fin de no separar la unidad documental se pueden sustituir por elaborados en material plástico y/o emplear un trozo de papel, como barrera entre el clip y la documentación.
- Para eliminar el polvo y suciedad superficial realizar por las dos caras, un barrido con un cepillo de cerda suave. Evitar el contacto del soporte rígido del cepillo con el documento.

v Documentos Rotos

a. Se analiza la forma en que está roto el documento para determinar la dirección de la fibra del papel.
b. Si el papel está rasgado, se casan las barbas unas con otras. En caso de que la rotura se presente lisa (sin barbas) se sacan pequeñas barbas con bisturí o cuchilla para poder unirlas.
c. Efectuado este proceso, se toma un pincel muy fino y se introduce en el aglutinante especial que se consigue en el comercio, o en colbón disuelto en agua (no demasiado claro ni muy espeso); el pincel se pasa por las barbas y se sostiene con papel tissú.
d. Luego se coloca debajo de algo pesado que le impida arrugarse. Una vez seco, con el bisturí se procede a retirar el papel tissú.
e. En algunos casos hay necesidad de hacer injertos porque falta una parte de la hoja. Efectuar un injerto es reemplazar la parte deteriorada por otra que tiene las mismas características, como clase de papel, color, etc.
f. En estos casos se corta una pieza de papel del tamaño necesario, se encaja en el roto y se pega utilizando aglutinante o Colbón disuelto en agua. Para ello se pasa el pincel por la unión, impregnado de aglutinante o Colbón. Luego se le coloca papel tissú sobre la parte pegada y se deja debajo de algún objeto pesado. Una vez seco, se retira el papel tissú utilizando bisturí o cuchilla.

En ningún caso se debe enmendar con cinta pegante transparente, pues con su utilización solo se logra contribuir a su rápido deterioro.

v Documentos arrugados o manchados

a. PLANCHADO DE DOCUMENTOS ARRUGADOS

En el proceso de restauración lo que más tiempo toma es el tratamiento de papeles sueltos. La primera operación es el planchado, o sea la remoción de dobleces y ondulaciones. Esta operación debe efectuarse antes de hacer limpieza o reparación adicional, y es en sí un medio muy importante de prolongar la vida de los documentos. Si los papales doblados se usan mucho, sin plancharlos antes, se debilitan y acabarán por romperse a lo largo de los dobleces. Así, su reparación resulta mucho más difícil.

El planchado es sencillo y se basa en el principio elemental de hu7medecer el documento (habiéndose retirado ganchos, alfileres, bandas de goma, etc.). Luego con una plancha común y corriente, a una temperatura de 30 a 40 grados, se procede a efectuar el planchado en forma rápida. Si todavía la arruga no desaparece, se toma una hoja de papel periódico limpio (sin escritos), se humedece y se exprime, colocándola encima del documento que se va arreglar y se produce nuevamente a plancharlo.


b. LAVADO Y REMOCIÓN DE MANCHAS

Las manchas de ácido, engrudo o cola, pueden quitarse lavando los documentos, pero antes debe efectuarse una prueba de estos antes de llevarlos al agua, pues en algunos casos, como en los papeles barnizados, se pueden dañar.

Para esta prueba basta con aplicar una gotica de agua en un sitio de poca importancia y luego secarla con un papel secante; si a éste se pasa el color, es porque el documento no resiste el lavado. En consecuencia, se debe preparar antes el documento, cubriéndolo con una solución débil de acetato de celulosa en acetona.

Una vez que se haya secado esta capa, puede lavarse el papel sin ningún temor.

El lavado puede hacerse en una cubeta de las que se utilizan en fotografía, que debe ser un poco más grande que los papeles y debe llenarse hasta la mitad con agua mezclada con el disolvente adecuado.

A continuación se relacionan los elementos que son utilizados en el lavado de documentos según el tipo de manchas, los cuales se consiguen en establecimientos comerciales.

MANCHA - DISOLVENTE QUE SE RECOMIENDA

Cinta adhesiva - Tetracloruro de carbono o bencina
Cemento duco - Acetona
Cola (del tipo de tela o glasina) - Agua caliente
Barniz - Acetona
Aceite - Tetracloruro de carbono o bencina
Pintura - Mixtura de alcohol y bencina
Engrudo - Agua
Cemento de caucho - Mixtura de bencina y tolueno
Cinta escocesa adhesiva - Mixtura de bencina y tolueno
Laca - Alcohol etílico
Cera - Mixtura de bencina y tolueno

Una vez lavados los documentos se colocan entre papel secante (pueden ser periódico) y se planchan.

Si el documento está empastado debe separarse de la pasta antes de ser lavado y planchado.

7.5 FACTORES DE RIESGO

Los principales factores de riesgo pueden dividirsen en dos grandes grupos:

Factores de carácter interno, o intrínsecos
Factores de carácter externo, o extrínsecos.

1. INTRÍNSECAS

Son las que se encuentran en la propia naturaleza de las materias primas del papel, o bien en los componentes que se agregan en su proceso de fabricación.
En términos generales, las causas se dividen en dos componentes:
Oxidación. Esta tiene que ver con la influencia de elementos metálicos en las tintas ferrogálicas y su combinación con el ácido sulfúrico que hay en el medio. Recordemos que la tinta es un elemento sustentado al soporte, por lo que cualquier reacción química que se dé en ella lo afectará irremediablemente. La evidencia de este factor se nota cuando la tinta “muerde” el papel hasta taladrarlo, provocando el desprendimiento de líneas y páginas enteras de texto, las cuales aparecerán como quemadas o carbonizadas. El efecto es contagiosos en las páginas cercanas.
Acidez (pH). Se refiere a la pérdida gradual de la reserva de agua (alcalinidad) que tiene el papel, ocasionado principalmente por la presencia de lignina, aditivos y aprestos en el proceso de fabricación. El impacto de la luz natural o artificial acelera la acidez, la cual se mide en términos de pH, es decir la concentración del ión hidrógeno. Cuando el fenómeno se produce, es fácil detectarlo por el amarillamiento del papel, al punto extremo de volverse quebradizo.

2. EXTRÍNSECAS

Son todos aquellos factores externos que alteran el medio ocasionando reacciones mediatas o inmediatas en los documentos. En general, se dividen en 4 grandes grupos:
v FÍSICAS. Son las relacionadas con el microclima imperante en las áreas donde se conservan los documentos. Son tres las variables que inciden en el microclima: la luz, la humedad relativa y la temperatura.
La luz debe ser controlada, ya que su emanación directa provoca reacciones químicas que alteran la composición del documento. Por ejemplo, el proceso de decoloración de las tintas tiene un efecto directo sobre la celulosa, debilitándola. Además, en combinación con el papel que tiene elementos como la lignina, acelera su proceso de amarillamiento hasta oscurecerlo. La luz más perjudicial es la que emana rayos ultravioleta, ya que su onda es la más corta. Recordemos que a más corta la onda, mayor su impacto en el objeto. Para el caso nuestro, los bombillos de luz incandescente emiten rayos infrarrojos (no tan dañinos como los ultravioleta), pero generan más calor. Los fluorescentes irradian más luz ultravioleta, aunque generan menos calor. Lo recomendado entonces es usar estos últimos, pero con difusores de rayos ultravioleta.
La humedad y la temperatura son factores que deben controlarse. La humedad se refiere a la cantidad de agua que posee la atmósfera. Pero cuando le agregamos la palabra “relativa”, nos referimos a la relación entre el agua que hay en una superficie y la que debería contener esa misma superficie para estar saturada de ella.

La temperatura se refiere al índice de calor que impera en el medio. Recordemos que el papel precisa de una determinada cantidad de humedad para que las fibras de celulosa se mantengan flexibles. El exceso provoca su descomposición y favorece la aparición de microorganismos (hongos y bacterias),
insectos y roedores. Por el contrario, una atmósfera seca suprime humedad al papel, tornándolo frágil y friable.

v QUÍMICAS. Son las que tienen que ver con elementos químicos (oxígeno, nitrógeno, ozono, carbono, etc.) que permiten la combustión, fermentación, hidrólisis y oxidación de los documentos. A esto se añade la polución y contaminación ambiental propios de zonas industriales.

De todos estos componentes, el más dañino es el ácido sulfúrico, que siendo transportado por el aire, ingresa a la superficie para alojarse en donde hayan fisuras, tanto en paredes como en las unidades de conservación, atacando los documentos. También encontramos aerosoles, polvo, materiales inestables como grapas, clips, alfileres, prensas, adhesivos, sudor, saliva, grasa, etc.

v BIOLÓGICAS.
Se refiere a la presencia de agentes que producen alteraciones en los documentos, comenzando por el hombre mismo, hasta los roedores, insectos, hongos y bacterias.

Los hay de dos tipos: biblófagos (los que gustan consumir papel y madera), entre ellos las cucarachas, escarabajos, gusanos, termitas, piojos, comején, hormigas, que se reproducen en ambientes húmedos y oscuros; y los microorganismos, formados por dos grandes grupos: los hongos y bacterias. Su presencia trae consigo la infección de los documentos. Estos agentes provocan reblandecimiento del papel en las zonas afectadas, adquiriendo un aspecto algodonoso, al extremo de llegar a desintegrarse. La señal de advertencia es la presencia de pigmentaciones que van desde el negro intenso hasta el blanco, pasando por variaciones de tono rojizo, violeta y marrón. Esto depende del tipo de microorganismo que esté afectando el papel.

v MECÁNICAS. Son las relacionadas con las condiciones de almacenamiento, protección y manipulación de los documentos.

Resultado de ello podría ser la rotura de las hojas, aparición de manchas de grasa, sudor, saliva, desprendimiento de sus bordes, rasgados y perforaciones del papel. Todo esto resulta en una disminución de la capacidad de resistencia mecánica del documento, exponiéndolo con más facilidad a otros factores y mecanismos de alteración.